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Un segundo objetivo después del kit: luz, ángulo o alcance
Un segundo objetivo responde a lo que le falta al zoom de kit: luz, ángulo o alcance. Para la luz, un 50 mm f/1,8: el TTArtisan AF 50 mm (99 €, Sony E) o el Nikon AF-S 50 mm f/1,8G (232,67 €, réflex Nikon). Para el ángulo, el Samyang AF 12 mm F2 (292,99 €, Sony E APS-C), unos 18 mm equivalentes. Para el alcance, el Canon RF-S 18-150 mm (549 €), que sustituye al kit de una EOS R APS-C, o el Sony E 70-350 mm G (829 €), hasta 525 mm equivalentes. Cada objetivo impone además su rosca de filtro: 52, 58, 62, 55 y 67 mm respectivamente.
Por Jean-Benoit Buisson
Un segundo objetivo nunca es solo un objetivo
Llega con una rosca de filtro que o coincide con lo que ya se tiene o empieza un segundo juego, y con una lente frontal que pide un parasol. Las dos son compras pequeñas, y las dos las decide el objetivo en lugar de elegirse libremente — por eso cierran esta lista en vez de abrirla.
Alcance, amplitud, enfoque cercano, luminosidad
Esas son las cuatro direcciones hacia las que no va un zoom de kit, y cada una es un objetivo distinto. Comprar para la queja que se tiene de verdad gana a comprar para completar una lista: si las fotos de interior salen movidas es luminosidad, si los sujetos salen pequeños es alcance, y ninguna cantidad de lo otro lo arregla.
La rosca de delante decide las tres compras siguientes
Filtros, parasoles, lentes de aproximación y anillos adaptadores se fijan todos a ese diámetro. Comprar para la rosca más grande de la bolsa y reducir con anillos cuesta unos pocos euros; comprar un juego por diámetro cuesta otra vez el precio de los filtros.
De ochenta y nueve euros a ochocientos dieciocho
Ese es el abanico de los objetivos de esta lista, y la diferencia no es la nitidez. Es la apertura, la construcción, el sellado contra la intemperie y el autofoco — y una focal fija manual en el extremo bajo de ese abanico resuelve más que un zoom de kit a cualquier precio.
Lo que llega con él, se compre o no
Un parasol protege la lente frontal de la luz que nunca estuvo en el encuadre y se lleva el golpe que de otro modo llegaría al vidrio. Es la mejora de contraste más barata que existe, y la que más a menudo se queda en la caja.